La Misión del Niño Jesús de Praga

La Orden de los Carmelitas Descalzos, desde hace muchos siglos se dedicó a la actividad misionera. La Misión del Niño Jesús opera en la República Centroafricana desde 1971 y ayuda a asegurar la salud básica, las necesidades sociales y educativas de la población indígena.

La República Centroafricana es uno de los diez países más pobres del mundo, y su historia ha sido firmada negativamente al comercio de esclavos, el colonialismo y, recientemente, también se ve acosada por los disturbios de guerra. Los Carmelitas Descalzos aquí operan en cinco ciudades en el noroeste del país (Bangui, Baoro, Bouar, Yole, Baozoum), en condiciones de miseria inimaginables e infraestructura casi inexistente. Las escuelas, los hospitales, el gobierno, los negocios, las carreteras – todo lo que hay es de un grado muy precario. El país se encuentra cerca del ecuador y para los europeos no es un clima demasiado favorable.

En la misión carmelita actualmente operan varias decenas de personas – religiosos y religiosas de Italia, India, Francia y los empleados laicos y voluntarios. Los misioneros están enseñando a nuevos hermanos locales y se les confían poco a poco tareas y responsabilidades para que en un futuro les puedan traspasar a ellos la misión. Su objetivo es hacer que lo locales cumplan con los puntos de la misión para que en un futuro no tengan que depender de ellos. Además de la tarea principal de la evangelización y la formación cristiana de los misioneros que trabajan en el campo de la salud, la educación y la agricultura, y la entrega de una serie de proyectos. Incluso operan con una ambulancia médica, se dedican al cuidado de los niños desnutridos y enfermos de SIDA, y se participa en programas de prevención. Se trabaja con guarderías, escuelas primarias y secundarias, y una incluso con internet, se fundó una plantación de cien hectáreas de palmera aceitera de y otros cultivos, para animar a los agricultores y pequeños productores, que emplean a cientos de personas…

Desde 1995 trabajaron en la misión más de veinte voluntarios de la República Checa y Eslovaquia, entre ellos el cirujano de Praga Marcelo Drlík con una estancia anual. Su libro un medico checo en el corazón de África (publicado por Portal en 2003) cosechó elogios en los medios Checos, y se tradujo a cinco lenguas y varias reimpresiones. Una nueva escuela en Bozoum construida en 2012, gracias a la colaboración de Karol y Ludmila Bohm. De los otros tenemos que mencionar al dentista Vera Svoboda. De los últimos voluntarios checos tenemos que mencionar al veinteañero Vojtěch Bílý de alto nivel, el que ha trabajado y enseñado en Bozoum en el año escolar 2013/14 en tiempo de guerra de conflictos.

El Padre Anastasio Roggero, rector de nuestra iglesia, 33 años lleva dedicándose a misiones materiales, de la seguridad de la misión y asiste al país regularmente.