Oración del papa Benedicto XVI

que pronunció durante su visita a la iglesia de Santa María de la Victoria el 26 de septiembre de 2009

Señor Jesús, te tenemos frente a nuestros ojos como un niño y creemos en que eres el Hijo de Dios, que te hiciste hombre a través del Espíritu Santo en el vientre de la Virgen María. Igual que en Belén, también nosotros con María y José, los ángeles y los pastores, te veneramos y reconocemos que eres nuestro único Salvador. Permaneciste pobre para que nos enriqueciéramos con tu pobreza; no permitas que nos olvidemos de los pobres y de los que sufren. Protege a nuestras familias, bendice a los niños de todo el mundo y haz que siempre nos gobierne el amor que has traído para que seamos más felices.

Jesús, permite que la humanidad entienda el mensaje del nacimiento de Dios, que comprendan que viniste para darle a la humanidad luz, alegría y tranquilidad.
Tú que vives y reinas con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

Amén.

Novena al Niño Jesús de Praga

Durante nueve días queremos recordar la infancia de Jesús y dejar que él transforme también nuestra propia vida, pues es algo que siempre nos influye. Jesús vino a este mundo y se encarnó en un niño por todos nosotros y de todos conoce nuestros nombres. Para cada día la novena nos ofrece una característica propia del niño, lo que a primera vista puede parecer una limitación, pero quizás sea precisamente lo contrario.

1. día – Pequeñez

Jesús, te encarnaste en un niño, te hiciste pequeño a pesar de ser el infinito y gran Dios. Y nos has enseñado en qué consiste la verdadera grandeza. Nos enseñas que no tenemos que creernos superiores para que mires por nosotros. Queremos aceptar nuestras limitaciones y aprovechar nuestros dones. Ojalá que seamos capaces de valorar las cosas pequeñas que forman nuestras vidas y de encontrar su valor infinito.

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre y viviste una vida humana de principio a fin. Tú nos entiendes a la perfección sin que tengamos que pronunciar palabra. Tú nos aceptas incluso aunque no seamos perfectos. Tú te inclinas hacia nosotros para levantarnos y hacernos fuertes y valientes. Por favor, cura nuestros corazones y llena nuestra vida de paz, alegría y esperanza. Pues vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

2. día – Fragilidad

Jesús, aceptaste ser frágil como un niño. Nosotros también tenemos esta experiencia, pues nuestra vida es muy frágil. Basta muy poco para que se rompan nuestras relaciones, nuestra salud, nuestros sueños, nuestra autoestima. Tú conoces nuestra fragilidad, cuentas con ella y no dejas de apreciarnos. Enséñanos a vivir siendo conscientes de nuestra propia fragilidad y a no olvidar la honra que tenemos a tus ojos.

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre…

3. día – Pobreza

Jesús, llegaste a este mundo como un niño pobre. No tenías ni un techo sobre tu cabeza, tú, a quien pertenece todo el universo. Tu riqueza fue saber que eras el Hijo amado de Dios. Y nosotros experimentamos la pobreza, física o espiritual: la duda, la soledad y el desconsuelo. Ojalá que siempre tengamos la oportunidad de descubrir la riqueza real: el saber que te tenemos.

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre…

4. día – Vulnerabilidad

Jesús, no tuviste miedo de encarnarte en un niño vulnerable. También nosotros hemos sufrido diferentes heridas: mediante la torpeza, las confusiones, la indiferencia, o incluso intencionadamente. Cargamos con numerosas heridas durante nuestras vidas, no sabemos qué hacer con ellas y de la misma forma dañamos a otros. Llévanos al camino donde podamos curarnos. Tenemos esperanza en que también nuestras heridas puedan ser sanadas.

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre…

5. día – Dependencia del prójimo

Jesús, como todos los niños, tú también dependías del cuidado y la cercanía de los demás. Ni siquiera nosotros podemos estar los unos sin los otros. Te necesitamos, así como nos necesitamos entre nosotros. Descubrimos que cuando estamos solos no nos sentimos bien. Sana nuestras relaciones para que podamos salir de nuestro aislamiento y entregarnos a los demás con alegría.

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre…

6. día – Ganas de jugar

Jesús,las ganas de jugar y la fantasía eran por supuesto parte de tu niñez. Basta prestar atención por un momento a los niños para comprender que a menudo los juegos son más importantes que las actividades „serias“.Ojalá que podamos vivir de forma tan plena el presente como los niños se concentran en sus juegos. Ojalá que nos inspiremos con el vigor y la veracidad de los niños que juegan. Ojalá que a veces nos permitamos no tomarnos tan en serio y seamos capaces de soñar.

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre…

7. día – Debilidad

Jesús, Dios Todopoderoso, solo el amor pudo llevarte a aceptar encarnarte en un niño débil e indefenso. Nunca quisiste usar la violencia porque el corazón de las personas no se puede conseguir mediante la fuerza. Que no nos desesperemos por nuestra debilidad y seamos conscientes de que es algo inherente a la vida. Jesús nos enseña paciencia, oración, humildad y sabiduría. Y solo como seres débiles es cuando realmente podemos encontrarnos con los demás y establecer amistad y confianza

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre…

8. día – Confianza

Jesús, de niño confiaste completamente en María y José, y la misma confianza tienes hacia toda la humanidad. A veces olvidamos que nuestra vida está en buenas manos, pase lo que pase. Somos vencidos sin motivo por los miedos que nos atan. Cuando te observamos, pequeño Rey, no podemos temerte. Haz que nuestras vidas estén llenas de confianza y no de temor.

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre…

9. día – Crecimiento

Jesús, de niño creciste y te fortaleciste tanto de cuerpo como de espíritu. También a nosotros nos invitas a desarrollarnos plenamente. Haz que no nos quedemos estancados en los errores e injusticias del pasado y que podamos mirar hacia adelante. Que descubramos las oportunidades que nos ofreces en la vida y que seamos capaces de aprovecharlas. Que nuestra vida florezca en todo su esplendor.

Padre Nuestro – Ave María – Gloria

Señor Jesús, te hiciste hombre…

Coronilla – 12 misterios de la infancia de Jesús

En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Y el Verbo se hizo carne. Padre nuestro… (tres veces)
El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Ave María… (doce veces, gradualmente se introducen los siguientes misterios de la infancia de Jesús)

  1. … que desde hace mucho era esperado como Mesías
  2. … que fue anunciado a la Virgen María
  3. … con el que María visitó a Isabel
  4. … que se le anunció en sueños a José
  5. … que nació en Belén
  6. … al que reverenciaron los pastores y los Reyes Magos de Oriente
  7. … que fue circuncidado al octavo día
  8. … que fue presentado en el templo
  9. … que tuvo que huir con su familia a Egipto
  10. … que vivió oculto en Nazaret
  11. … que fue de nuevo hallado en el templo
  12. … que prosperó en cuerpo y alma y fue cariñoso con Dios y con la gente

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…

Oración del venerable Padre Cyril de Nuestra Señora

carmelita descalzo (1590–1675)

Niño Jesús, acudo a ti y te ruego la intercesión de tu Santa Madre, ayúdame con esta necesidad (es posible especificarla), porque creo firmemente en que puedes ayudarme. Firmemente confío en que recibiré tu santa misericordia. Te amo con todo mi corazón y con toda la fuerza de mi alma. Me arrepiento de todos mis pecados y te pido, buen Jesús, que me des fuerza para vencer. Te prometo que nunca te ofenderé y estoy dispuesto a sufrir antes que a hacerte sufrir. Desde hoy quiero servirte y desde el amor que te profeso, amar también a los que me rodean. Niño Todopoderoso, Señor Jesús, de nuevo te pido que me ayudes en esta ocasión (es posible especificar). Concédeme misericordia para que te venere eternamente con María y José, y con los ángeles en la corte de los cielos. Amén.